martes, 28 de junio de 2016

El grupo operativo dentro de los procesos de aprendizajes


Según Enrique Pichon Riviere, un grupo operativo es un determinado conjunto de personas con un objetivo común, por el cual se intenta abordar operando como equipo; para lo cual se establece por lo general una actividad, para que se establezcan relaciones entre sí y con las cosas más allá de la vinculación con la consecución del objetivo o la realización de la tarea en conjunto. 
Cuando se utiliza la técnica o perativa se está elaborando procesos de aprendizaje primordiales, memoria, concentración, atención, percepción, etc, que son aspectos básicos y primordiales en dicho proceso. Dado que la enseñanza modifica sustancialmente la organización y administración de las técnicas operativas en la enseñanza-aprendizaje.
Cuando se establece un programa de aprendizaje dentro de institución, se lo hace de forma individual, teniendo en cuenta las capacidades y habilidades que tienen desarrollado el estudiante, por lo cual se lo realiza de forma integral e inclusiva, por lo consiguiente se obtienen resultados que van a beneficiarse de a poco al niño/a que está integrado dentro de dicho programa.
Uno de los enfoques utilizados para este tipo de trabajo es básicamente los grupos operativos con enfoque de Inclusividad educativa, teniendo en cuenta las necesidades educativas especiales de las cuales requieren cada uno de ellos, porque de dicho sistema parte la planificación, de las necesidades que se hacen evidente mediante evaluaciones cognitivas, sociales, y procedimentales.
Dicho sistema se establece porque el grupo operativo tiende a lograr un vínculo óptimo que enriquece de manera especial a la personalidad, habilidades, conocimientos y permite rectificar la distorsión, como por ejemplo el bloqueo del aprendizaje que es, de por sí, una distorsión de la conducta.
Psic. Joel Cañarte Sigüencia

LA FUNCIÓN DE LA FAMILIA EN EL ACOMPAÑAMIENTO ESCOLAR


La familia es un grupo natural que se encuentra insertada en una forma de organización social la cual responde con su polifuncionalismo y polimorfismo al contexto socio cultural del entorno. 
Según la Dra. Marrero (2004) afirma que la familia es un pequeño grupo social formado por individuos relacionados unos con otros por razones de fuertes afectos y lealtades recíprocas, conformando un hogar permanente que persiste durante años y décadas.
La familia como unidad social tiene determinado propósitos:
• Proveer un contexto de apoyo para la satisfacción de las necesidade4s de todos sus miembros.
• Promover la interacción entre los miembros con la finalidad de que exista un ambiente nutriente de relaciones amorosas de atención, afecto y lealtad.
• Permitir la sobrevivencia física y el desarrollo personal de todos los miembros.
Siendo la familia un sistema abierto por estar en constante intercambio con el medio ambiente a través de la participación de sus miembros en las múltiples actividades como la escuela, el trabajo, la familia de origen, el barrio etc.
Se conoce por investigación y por la experiencia con cada uno de los miembros del estudio que la familia junto a la escuela es uno de los primeros agentes de socialización y su proceso de interacción familia-escuela-comunidad es imprescindibles para el logro de los propósitos de la inclusión, porque la familia es un gran protagonista de aquello, cuya relación se justifica en los siguientes aspectos:
(1) Comparten el objetivo de educar íntegramente a los niños y niñas,
(2) Una buena relación contribuye a generar seguridad en los menores.
(3) Comparten información relevante.
(4) Exponen a niños y niñas a modelos compartidos e
(5) intercambian experiencias que permiten a los docentes aprender de los padres y viceversa.
Si analizamos los aspectos anteriores podemos evidenciar que dentro del sistema educativo, el acompañamiento parental, es uno de los principales y más importantes; porque de ello depende el éxito del proyecto educativo y del estudiante dentro del mismo; mejorando con cada intervención estrategias que mejoren su calidad de incorporación de información significativa.
Formación de hábitos y rutinas de estudio.-
La condición en que se hacen las tareas debe ser estimulante y estas deben ser provocadoras y agradables, de tal modo que el estudiante sepa que es interesante hacerlas. De allí se realiza el establecimiento de hábitos y rutinas como una manera de organizar y regular las acciones tendientes a la ejecución de las tareas y el estudio que es de gran importancia. En este campo es necesario considerar factores como:
El tiempo: las actividades deben ajustarse al tiempo disponible para hacerlas, considerando las actividades de descanso como la televisión, los videojuegos y las actividades extraescolares. La priorización de estas será coherente con las metas de desarrollo que se quiera lograr en el estudiante.
El lugar: debe haber en lo posible un espacio físico con buenas condiciones de luz, temperatura y con mínimas distracciones, ruidos e interrupciones, teniendo en cuenta que una de las características de los estudiantes con necesidades educativas especiales es que su atención no es la más adecuada, en la mayoría de los casos.
Los materiales: antes de iniciar cualquier actividad escolar se deben tener todos los recursos necesarios que se utilizarán, y los cuales deben de ser ejecutados de manera tal que se realice una incorporación significativa de la información o conocimiento a transmitir los materiales deben de ser concretos y de significancia para el niño y la tarea u objetivo a cumplir.
El desarrollo de las actividades: los niños deben realizar las actividades independientemente, apoyarlos y orientarlos cuando lo requieran, pero nunca hacerles la tarea o la actividad que les permite aprender. Si deben consultar algún tema, deben aprender a buscar los libros en la biblioteca, explorar la tabla de contenido, ubicar la información necesaria y resumirla; de la misma manera, si lo hacen por internet. Es importante que el niño haga las tareas aunque los padres no estén en casa. Debe haber revisión diaria de estas. Con los jóvenes, si han tenido un buen acompañamiento, se espera que hayan alcanzado un buen nivel de autonomía y autoestima, lo que les permite responsabilizarse de su propio aprendizaje. El acompañamiento deberá ser más desde la comunicación para estar atentos a identificar dificultades, necesidades de apoyo y brindarlo cuando sea necesario.


Psic. Joel Cañarte Sigüencia

viernes, 22 de abril de 2016

La depresión, caracteristicas de los síntomas

La depresión es trastorno del estado del ánimo que se caracteriza con llanto fácil, humor ansioso, tristeza recurrente, perdida del interés de actividades que realizaba anteriormente, cansancio recurrente sin aparente motivo, insomnio de conciliaciòn y despertar precoz, miedo a perder el control, alteraciòn de la respiraciòn, escaso control de las emociones, irritabilidad, cefaleas, falta de interès o de placer en actividades que solìan ser interesantes o placenteras, múltiples sìntomas sin causa aparente, hipoprosexia, fatiga, reducciòn o incremento del apetito, desesperanza, puede presentar pensamientos o ideación suicida, autolesiones o heteroagresiones, conductas impulsivas, sentimientos de estar al límite, entre otros sìntomas, con un periodo de evoluciòn de màs de dos semanas y que cuando interfiere en la ejecuaciòn de las actividades de la vida diaria se considera depresiòn moderada-grave; donde se deberìa prescribir antidepresivos. 
La persona con depresiòn debe de comenzar a ejecutar actividades de relajaciòn, caminatas, establecer un horario para dormir y despertarse, no mantenerse aislados y recibir un apoyo familiar en la comprensión del síntoma expresado en su cuerpo, evitando términos como "todo está en tu mente ", "pon de tu parte". Es una situación que debe de ser atendida con psicoterapia individual/grupal/familiar, teniendo en cuentas que cuando no mejora considerar la prescripción (médico/psiquiatra) de antidepresivos y continuar con psicoterapia. 
Dentro de esta patología existe una amplia documentación que podría consultarse para profundizar el conocimiento, posibles causas y consecuencia. 
Si ud conoce familiares con estos síntomas es muy recomendable que visite un profesional de la salud incluido en ellos el Psicólogo Clínico.

domingo, 8 de noviembre de 2015

10 PASOS PARA FORMAR UN HIJO CON CONDUCTAS DISOCIALES: (SIN LÍMITES)

1. Comience desde la infancia dando a su hijo todo lo que pida. Así crecerá convencido de que el mundo entero le pertenece.
2. No se preocupe por su educación ética o espiritual. Espere a que alcance la mayoría de edad para que pueda decidir libremente.
3. Cuando diga palabrotas, festéjeselas. Esto lo animará a hacer cosas más graciosas
4. No le regañe ni le diga que está mal algo de lo que hace. Podría crearle complejos de culpabilidad
5. Recoja todo lo que él deja tirado: libros, zapatos, ropa, juguetes. Así se acostumbrará a cargar la responsabilidad sobre los demás.
6. Déjele leer todo lo que caiga en sus manos. Cuide de que sus platos, cubiertos y vasos estén esterilizados, pero no de que su mente se llene de basura.
7. Riña a menudo con su cónyuge en presencia del niño, así a él no le dolerá demasiado el día en que la familia, quizá por su propia conducta, quede destrozada para siempre.
8. Dele todo el dinero que quiera gastar. No vaya a sospechar que para disponer del mismo es necesario trabajar.
9. Satisfaga todos sus deseos, apetitos, comodidades y placeres. El sacrificio y la austeridad podrían producirle frustraciones.
10. Póngase de su parte en cualquier conflicto que tenga con sus profesores y vecinos. Piense que todos ellos tienen prejuicios contra su hijo y que de verdad quieren fastidiarlo.
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Emilio Calatayud es Juez de Menores de Granada, España, conocido por la imposición de sentencias curiosas, ejemplares y basadas en la educación más que en el mero castigo.


domingo, 18 de octubre de 2015

CULTURA ORGANIZACIONAL DE LAS EMPRESAS CON CAPACIDAD DE ABSORCIÓN

Las empresas poseen de forma implícita una cultura que accede a la distinción entre ellas, en donde los individuos, hacen presentes conductas diferentes por las normas, y actos limitados que sean escritos o no, están impuestos por la sociedad, en este caso una sociedad conformada por los límites y valores organizacionales. Sabiendo que las  empresas tienden a comportarse como micro sociedades en los cuales se verán aisladas de otros, teniendo una propia cultura, en la mayoría de las ocasiones son únicas y su influencia es muy importante que ejercen gran presión para amoldar a los sujetos o grupos en patrones de conductas que en la mayoría de las veces son esperados, porque existe un factor de repetición que nos permite conocer y/o anteceder a situaciones esperadas.
Según Guizar (1999, pág. 249) “La cultura corporativa u organizacional es el conjunto de suposiciones, creencias, valores y normas que comparten y aceptan los miembros de una organización”, basándonos a esto por el comportamiento del individuo, el cual se cimienta en la participación activa en los diferentes aspectos que conforman a la empresa de donde podemos inferir que mientras existan mayor participación, va a existir un aumento de los grados de optimización.
Robbins (1999, pág. 601), plantea que:
“La cultura, por definición, es difícil de describir, intangible, implícita, y se da por sentada. Pero cada organización desarrolla un grupo central de suposiciones, conocimientos y reglas implícitas que gobiernan el comportamiento día a día en el lugar de trabajo. (…) la cultura organizacional se refiere a un sistema de significado compartido entre sus miembros y que distingue a una organización de las otras”.
Hablando de cultura, se puede establecer, que engloba aspectos conductuales que se establece a través de normas, limites, formas de y dinámicas de interacción contextual entre empresas y colaboradores; es parte de un orden cultural. Aquello nos hace pensar muy claramente que los seres humanos somos sujetos de una cultura que va construida por hábitos y costumbres que van siendo repetidas a lo largo de los años. 
Siendo la cultura, parecida a la configuración estructurada de un acto aprendido, y que aquellos elementos son compartidos y transferidos por miembros de una misma empresa u organización. Así mismo menciona Zwarycz, (1990) que: “la cultura organizacional es el conjunto de filosofía, valores, creencias, ideologías, actitudes, motivaciones, y deseos que tienen un significado común para los miembros de una organización y que la distingue de otras”.
La cultura  nos ayuda a saber hacia dónde estamos yendo, y si todos estamos yendo hacia el mismo lado. La fuerza de la cultura nos lleva a ver en qué forma  nos impacta sobre el comportamiento y la eficiencia organizacional.
La cultura tiene diversas funciones en una empresa. Teniendo como punto de partida aquello se menciona en primer lugar a que es capaz de definir límites, en segundo lugar, incorpora el sentido de identidad a sus miembros por sobre la empresa. Tercero, permite la instauración de una responsabilidad personal hacía los cumplimientos de objetivos, más que los intereses egoístas del individuo. Cuarto, permite ampliar la estabilidad del sistema social. La cultura es el vínculo social que ayuda a mantener unida a la organización al proporcionar normas adecuadas de los que deben hacer y decir los empleados (Robbins, 1999).
Por lo tanto, se puede indicar que la cultura es la brújula de una organización, así como un generador de satisfacciones cuando hay una identificación con la empresa, permitiendo la unión de elementos formales e informales a través de la coherencia institucional.    
Teniendo en cuenta que la cultura organizacional se cimienta en valores, creencias y principios que forman raíces del sistema gerencial de una empresa, así como también al conjunto de instrucciones y conductas gerenciales que ofrecen soporte a los principios básicos, por lo tanto Chiavenato (2003, pág. 144), expone que la cultura organizacional es:
“La manera como cada organización aprendió a tratar su ambiente y sus socios; es una mezcla compleja de presuposiciones, creencias, comportamientos, historias, mitos, metáforas y otras ideas que, en conjunto, representan la manera la manera cómo funciona y trabaja una organización.”
Este concepto de Chiavenato se asemeja a lo que menciona Zwarycz,   en el cual se coloca a la cultura organizacional en la estructura dinámica, como la referencia necesaria para toda organización burocrática, el cual refiere el asumir decisiones que implica diversidades de factores, que pueden ser distinguidos con más facilidad que otros.

1.1 Tipos de culturas

A partir del trabajo de Harrison “Understanding your organization’s character” (1972), Handy refirió en “Gods of Management” (1978) los tipos de ideologías en base a las organizaciones,  que tuvo un resultado útil para establecer, conocer y categorizar la cultura de una organización, evidenciándose en muchas empresas de forma combinas o puras. Aunque experiencia hacen presentes de forma definidas, es decir si bien inclinadas a unas o a otras; las cuales son las cuatro siguientes:
·             Orientada por el poder. La organización fomenta comportamientos de dominio del entorno y eliminación de la oposición. Siendo que los que se encuentran inmerso en ella que disponen de mayor poder se esfuerzan por mantener un orden o control dominante sobre sus subordinados. Se podría semejar a un enfoque basado en el paternalismo. 
·             Orientada por la función («role»). son los tipos de organizaciones en que hay una preocupación por la legalidad, en todo el sentido de la frase. Tenido en cuenta que es un enfoque bastante rígido   basado en la jerarquía, en el status y en los procedimientos. Existe una mayor imperiosidad de la respuesta correcta que la efectiva, siendo un sistema lento cuando nos referimos a adaptación al cambio. Un buen ejemplo son en grandes empresas, o en empresas de servicios públicos/estatales.
·             Orientada por la tarea. Organizaciones que lo que más se valora es el logro de los objetivos. La autoridad se asienta sobre la competencia profesional. Siendo así que si los procedimientos son una barrera para el logro de las metas o el cumplimiento de una tarea, pues se pasa por encima de ellos. Evidenciándose que la estructura se adapta a las exigencias de la tarea. Se exalta la colaboración y el trabajo en equipo.
·             Orientado por las personas. Esta clase de organización tiene como fin primario servir las necesidades de sus miembros. La autoridad jerárquica ocupa un lugar secundario. Priva la ejemplaridad y el espíritu de servicio hacia los demás. Se tiene muy en cuenta la democracia en la toma de decisiones dentro del grupo; siendo muy frecuente esto en pequeños gabinetes de profesionales.
Teniendo en cuenta los tipos de culturas que se expresa en este estudio;  Chiavenato (2003) la presenta a través de tres niveles:
·             Artefactos.- son elementos concretos que se encuentran en la organización.
·              Valores compartidos.- aquellos que tiene la empresa y que se transforman en lo más importante para las personas, siendo aceptadas como parte de ellas.
·             Presupuestos básicos.- son las creencias no consientes, sentimientos, percepciones y presupuestos personales.
Es necesario mencionar que la organización cultural que se plantea dentro de una empresa está relacionado íntimamente con el comportamiento de la misma hacia afuera, es decir en el entorno externo. Teniendo en claro que la conducta aprendida tendrá una consecuencia al momento de realizar interacciones sociales y económicas, incluso de transferencia de conocimiento o cooperación empresarial.
Pero, el macro comportamiento se generalizará a medida que se va incluyendo necesidades, creencias, valores, normas, limites, etc., entendiéndose así aquello como un equilibrio dinámico el cual va  verse expresado en las relaciones armónicas que deben de establecerse con otras empresas incluso de forma interna, es decir con sus empleados, un buen momento para comenzar, desde adentro.
Las empresas deben de coexistir con diferencias de comportamientos externos e internos, los sistemas albergan susbsistemas y cada subsistema contiene una subcultura; sin embargo, se debe de establecer caracteres compatibles en cada uno, allí entra a ser artífice principal, la autorregulación organizacional.    
La capacidad de absorción tiene factores determinantes e influyentes, siendo estaos internos y externos los cuales se los presenta en la siguiente temática explorada. 

1.2 Factores determinantes internos y externos de la capacidad de absorción.

Dentro del proceso de estudio de las capacidades de absorción de las organizaciones se ha podido evidenciar que existen posibles determinantes, lo cual se los puede mencionar en dos grandes grupos, los internos y los externos, siendo factores diversos los que se conocen en las investigaciones como influyentes de la capacidad de absorción de las empresas. Forés y Camisón (2008), realizan un examen detallado de los distintos factores y los clasifican en internos y externos.
Siendo  los factores internos, todos aquellos factores que la empresa puede controlar:
·             Inversión en investigación y desarrollo.
·             Nivel de conocimientos de la empresa.
·             Diversidad de conocimientos o backgrounds de la empresa.
·             La capacidad de relación.
·             Los sistemas de recompensas e incentivos.
·             Cultura de innovación y aprendizaje.
·             Diseño organizativo abierto al aprendizaje.
·             La orientación estratégica.
·             Los sistemas de gestión del conocimiento y la información.
·             El tamaño organizativo.
·             La edad de la empresa.
·             Los recursos financieros.
Teniendo en cuenta que los factores internos son necesarios, pero no suficientes para determinar la capacidad de absorción de una empresa. Aquello ocasionado por la constante interacción externa que tienen entre organizaciones, intercambiando información. Y dicha información puede ser en forma de nuevas capacidades que mejoraran la capacidad de absorción de la empresa.
Los factores externos que  pueden incidir en la capacidad de absorción de las organizaciones son los que se menciona a continuación:
·     Grado de turbulencia o variabilidad del entorno.
·     Existencias de oportunidades tecnológicas.
·     Nivel de externalidades.
·     Características del conocimiento de otras empresas.
·     Habilidad de conectarse con fuentes externas (networking): redes, asociaciones,
·     consultorías, Fomento, etc.
·     Diversidad cultural.
·     Distancia geográfica
·     Existencia de mecanismos externos de conocimientos.
·     Posición en la red de conocimientos.

Es necesario resaltar lo que menciona Sánchez, Rocío y García, Fernando. (2011) sobre que: “la generación y mantenimiento de capacidades de absorción es un proceso interactivo y repetitivo donde las empresas aprenden de sus experiencias, se relacionan con el exterior, y se almacena y codifica un conocimiento con vista a futuras aplicaciones”.

lunes, 14 de septiembre de 2015

TERRORES NOCTURNOS

¿Qué son los terrores nocturnos?

Como su nombre indica los terrores nocturnos son un acontecimiento que sucede durante la noche, asociado a una de las fases del sueño, es decir, se trataría de un tipo de trastorno del sueño, que en este caso afecta principalmente a los niños, y consiste en una vivencia terrorífica que lleva a quien la padece incluso a gritar y despertarse angustiosamente, y que tiene como característica destacable que desaparece espontáneamente con el tiempo.
Generalmente surge a una edad temprana, entre los tres y los siete años, tiene mayor incidencia entre los niños, y presenta la peculiaridad de que, al igual que surge sin que exista ni medie causa aparente, desaparece sin precisar para ello ninguna intervención farmacológica o terapéutica; es por ello que algunos profesionales lo han asociado a un aspecto madurativo del cerebro.
La gravedad de los terrores nocturnos no se encuentra tanto en el hecho en sí mismo, sino en las consecuencias que puede tener sobre la salud del menor la interrupción repentina y repetida del sueño durante la noche. El número de veces que se produce a lo largo de la semana, las lesiones que pueda sufrir el niño al golpearse contra muebles u objetos o al caerse de la cama, o los síntomas asociados, van a indicar la gravedad del trastorno y, con ello, la necesidad de tomar medidas para evitar esos efectos secundarios. 
Síntomas y manifestaciones de los terrores nocturnos
Varios son los síntomas característicos de estos terrores durante el sueño, pero el principal es precisamente la vivencia de imágenes y sensaciones terroríficas durante la noche, que van acompañadas de una gran excitabilidad e hiperactividad por parte del menor, en ocasiones con verbalizaciones o gritos, e interrupción brusca del sueño.
Esta sintomatología, a pesar de ser más habitual entre los niños, se puede producir también en adultos, sin que sea necesario que éstos la hayan experimentado durante su infancia o adolescencia, y en su caso aparece sobre todo cuando se encuentran sometidos a fuertes tensiones emocionales asociadas al estrés, o bien como la consecuencia indeseada de una importante ingestión de alcohol.
Los síntomas más frecuentes asociados a los terrores nocturnos son los siguientes:
  • Vivencia del terror nocturno con imágenes y sensaciones desagradables.
  • La duración de los episodios suele oscilar entre 2 y 40 minutos como máximo.
  • Se produce una activación del niño, con respiración acelerada, sudores y taquicardia.
  • En ocasiones, habla o grita durante el episodio de terror nocturno.
  • Puede gemir, sollozar, e incluso llorar aunque siga dormido.
  • Se mueve en exceso, lo que le puede ocasionar lesiones por golpes o caídas.
  • Los episodios suelen empezar a primera hora de la noche, tras acostarse.
  • Al día siguiente el pequeño no tiene conciencia de lo sucedido.
  • Cuesta mucho despertar al niño en mitad de un episodio y, cuando se consigue, puede llegar a agredir a quien le despierta, no recordando lo que estaba viviendo, y mostrando desorientación y confusión. 
Diagnóstico de los terrores nocturnos
Antes de poder establecer un diagnóstico de los terrores nocturnos hay que descartar otros fenómenos con sintomatología parecida como son:
  • Las pesadillas. Aunque su contenido sea similar al de los terrores nocturnos, éstas se producen durante la fase REM o MOR, es decir, la fase de la ensoñación, de la que es fácil despertar al niño, el cual narrará detalladamente su vivencia.
  • Somniloquio, que consiste en emisiones de sonido asociado a ensoñaciones, pero no va acompañado de la activación fisiológica del pequeño.
  • Movimientos rítmico, ya sea de la cabeza o de todo el cuerpo, como si se meciese, acompañado de sonidos guturales; éste se produce normalmente de los seis meses a los dos años.
Cuando los terrores nocturnos se producen en adultos, además hay que explorar y descartar que se deba a la ingesta de sustancias, o debido a alguna de las siguientes patologías:
  • Trastornos del estado de ánimo, como trastorno por depresión mayor o trastorno bipolar, que van a dificultar el inicio del sueño.
  • Trastornos de ansiedad, como el trastorno de estrés postraumático o el trastorno de ansiedad generalizada, que van a ir acompañados de repetidos recuerdos de momentos traumáticos vividos o temidos.
  • Trastornos relacionados con la personalidad, como el trastorno límite de personalidad o trastorno esquizoide de la personalidad.
Una vez descartadas las patologías anteriores, se puede establecer el diagnóstico claro de trastorno del sueño por terror nocturno, sabiendo que éste se puede producir incluso durante el día, por ejemplo durante la siesta.
Tratamiento de los terrores nocturnos
Entre las causas probables de este trastorno del sueño, está la base genética, al considerarse hereditario, así como haber padecido fiebres, tener acumulada falta de sueño, o haber vivido recientemente situaciones de estrés, que pueden desencadenar estos terrores. Incluso se ha llegado a indicar que se puede deber a una inmadurez del cerebro que con el tiempo se corrige, de ahí que los terrores desaparezcan sin previo aviso.
Actualmente no se dispone de tratamiento ni farmacológico ni terapéutico específico para los terrores nocturnos, debido a que de momento se desconoce cuál es el origen y la función del problema, por lo que únicamente se ofrecen consejos acerca de cómo mejorar la calidad del sueño y, con ello, esperar a que no aparezca el pavor nocturno, como también se le conoce.
A pesar de lo dicho, se puede establecer un tratamiento farmacológico adecuado para paliar los síntomas asociados a los terrores nocturnos, atendiendo a la gravedad del caso; así, también es recomendable enseñar, mediante psicoterapia, a regular los niveles de estrés del niño y a hacer frente a las tensiones diarias, para que éstas no se acumulen y afloren durante la etapa del sueño.
Consejos para prevenir los terrores nocturnos
Los consejos que se dan para prevenir los terrores nocturnos, son los mismos que para cualquier otra alteración del sueño; es decir, lo que se busca con estas recomendaciones es que el pequeño consiga conciliar el sueño plácidamente, eliminando para ello cualquier elemento que pueda excitarle y activarle antes de irse a la cama, ya que ello va a incrementar la posibilidad de sufrir terrores nocturnos.
Consejos para los padres:
  • Aprenda a distinguir entre los terrores nocturnos y las pesadillas y, si tiene alguna inquietud sobre a qué se debe el problema de su hijo, acuda al especialista.
  • No trate de despertar al niño mientras sufre el episodio de terror nocturno, ya que puede mostrarse violento con quien le despierta.
  • Recuerde que su hijo no está sufriendo, y que al día siguiente no se acordará de lo ocurrido.
  • Quite cualquier objeto que pueda estar cerca de la cama y separe ésta un poco de la pared, para evitar que se pueda lesionar cuando se mueva.
  • No demuestre su preocupación por lo que está viviendo su pequeño, porque éste lo notará y pensará que está haciendo algo mal, pudiendo así aumentar su nivel de ansiedad.
Consejos para mejorar la calidad del sueño del niño:
  • Evite las cenas inmediatamente antes de acostarse, e intente que éstas sean ligeras.
  • Deje que su hijo exprese todas sus preocupaciones y las experiencias que quiera compartir para evitar que se acumulen y puedan desencadenar algún tipo de problema.
  • Procure que el niño realice una actividad relajante antes de dormir, por ejemplo leyendo un cuento, y evitando ver la televisión o jugar con videojuegos en las últimas horas de la tarde.
  • Darle un baño con agua templada antes de acostarse.
  • Cuando tenga edad para ello, acostúmbrele a que escriba en un diario las actividades que tiene que hacer al día siguiente, de forma que no le vaya a preocupar el olvidarse de algo.
  • Mantenga una regularidad en cuanto al horario de sueño, procurando que diariamente duerma ocho horas como mínimo.
Escrito por Dr. Juan Moisés de la Serna, Doctor en Psicología de: "Terrores nocturnos", tomado de:  http://www.webconsultas.com/mente-y-emociones/familia-y-pareja/terrores-nocturnos-12016